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miércoles, 25 de septiembre de 2013

La cárcel dorada

Se sentó con el cuidado que se sienta una gallina sobre los huevos que empolla. Soportando con sus todavía jóvenes y fuertes piernas el peso que soportaba su cuerpo de hombre gordo. Una vez posado se dejó recostar hacia atrás y empezó a balancearse en la mecedora. Con un balanceo que de haber estado sentado en una silla fija parecería más una persona con deficiencias mentales.

Del mismo modo que el niño al que mecen en la cuna chupaba del cigarrillo como si de un chupete fuera. Como un biberón de leche en humo. 

Poco a poco su mano fue cayendo sobre el cenicero y el cigarrillo formo una larga ceniza arqueada. Notaba el calor que se aproximaba a sus dedos, pero pudo más el efecto de las pastillas que fueron frenando el balanceo de la mecedora y se sumió en un profundo sueño.

La música seguía sonando en los altavoces del ordenador de sobremesa. Pero se hacía inaudible para sus oídos. Sólo escuchaba el rumor de las olas en un océano de dimensiones neuronales.

Ya no estaba muy seguro de si realmente merecía la pena seguir ese modo de vida.

La gente afuera hacia manifestaciones, se quejaba del gobierno, de la crisis, de la falta de trabajo, de la explotación de los trabajadores, de no tener nada que echarse a la boca, de no tener dónde vivir.

Y a el le daba vergüenza quejarse. Intentaba ponerse de parte de los más desfavorecidos, de hacer algo de justicia dentro de esas cuatro paredes, de gritar con la masa un grito aunado.

Pero el, que carecía de esos problemas, era víctima de si mismo. El era su prisionero y su carcelero. Y de alguna forma que no llegaba a entender, el sistema le había tendido una trampa.

Juan Montoya López.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Euro Vegas y La Ley Antitabaco

El complejo de casinos conocido como Las Vegas, el original, el que esta en Estados Unidos es el sueño hecho realidad de una visión que tuvo un capo mafioso cuando se encontraba en pleno desierto. En Las Vegas hay drogas, hay putas, hay apuestas, hay tragaperras, hay ruletas, blackjack y como se dice: Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas.

Es una especie de oasis de vicio, al que se le permite existir para que los estadounidenses tengan su paraíso de vida loca dentro de una sociedad donde las buenas maneras y lo políticamente correcto es la nota dominante.

El que un macro complejo como este exista da para que muchas personas tengan trabajo. Por supuesto que se permite fumar. Imaginen que alguien esta jugando a las cartas o echando monedas a la tragaperras y abandona su tarea de echar dinero a los bolsillos del propietario para echar un pitillo. Quien sabe si mientras se fuma el pitillo en la calle se arrepiente de volver a entrar o se entretiene en otras cosas. 

Permitir fumar dentro de los casinos hace que la gente no tenga, ni sienta la necesidad de tener que salir y abandonar la partida que se traduce a dinero que puede entrar o dinero que no va a entrar porque el jugador sale a fumar.

Los políticos españoles no quieren Euro Vegas porque una de las condiciones es que se permita fumar. Que cambie la ley anti tabaco. Los políticos están más preocupados por nuestra salud que por la cantidad de puestos de trabajo y el dinero que va a generar en España este complejo Europeo de casinos.

Señores políticos, no se preocupen tanto de nuestra salud. El que fuma, fuma. Y si algún día tuviera alguien la descabellada idea de ilegalizar el tabaco, tengan por seguro que muchos iban a comprar tabaco como el que va a comprar marihuana, cocaína o cualquier otra sustancia ilegal.

Preocúpense de la salud de los bolsillos de los españoles, que tengamos puestos de trabajo. Preocúpense de aquellas familias que son desalojadas de sus casas y de aquellos que no tienen para comer. Eso es realmente preocuparse por nuestra salud.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Madrid dos mil veinte y tantos

Estaba la cosa como para celebrar unas olimpiadas, ya no en Madrid, sino en cualquier parte de España. Tenían muchas esperanzas los madrileños de que Madrid iba a ser elegida sede para el 2020. Aunque esas esperanzas eran exageradas.

Las olimpiadas obligan de un modo u otro a reestructurar la ciudad donde se celebren, se necesita una gran inversión y yo creo que sabemos de sobra que el horno no esta para bollos. Y menos aún cuando nos dicen que no van a tocar ni la sanidad, ni la educación, ni las pensiones. Bien.

Han recortado la sanidad. Han recortado la enseñanza y la educación. Y ahora están a punto de tocar los huevos una vez más, esta vez con las pensiones.

Donde dije digo, digo Diego.

Y aún tenían esperanzas los madrileños de que se celebraran las olimpiadas en su ciudad.

Fíate tu de lo que te digan los políticos. Ya no digo solo de Rajoy. Que ya ha dado varias muestras de incumplir su palabra. No te fíes de ninguno. Ya se que dicho así suena pueril. Pero no hay forma más clara de expresarlo: No te fíes de ningún político.

Si ya en asuntos de amistades e incluso de familia, el que más o el que menos te la termina metiendo, ¿Qué no te va a meter un político sea del partido que sea? Cuyo interés principal es no ya tener un buen sueldo sino aceptar sobres bajo mano y robar todo lo que pueda.

Si de cien políticos que hay, hay uno bueno, ya es un porcentaje alto. Y cuando digo bueno, me refiero a realmente dedicado a servir al pueblo y que se mantenga insobornable.

Señores políticos, por lo menos, vayan al trabajo y si no es pedir demasiado, sean puntuales. Que muchas veces sobran sillas en el parlamento.

Hay que joerse.

Para que luego la bebida 'Aquarius' diga que ser político esta mal visto. No, coño, no esta mal visto, es que ser político es un chollo en este país.