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sábado, 13 de febrero de 2016

Pide con el corazón

Esto es que se era, una persona que padeció una edad del pavo larga y tardía. Era una persona ya hecha, mucho antes de que le saliera el primer pelo en la axila. Era ya una persona hecha y derecha, antes de su primer pelo en el pubis. Era una persona ya formada, aunque por formar, antes de su primer pelo en el pecho. Y sabia muy bien lo que tenia que hacer, mucho antes de sus primeras eyaculaciones.

Pero la vida, que puede llegar a ser un verdadero misterio, le hace a uno pasar por caminos insospechados. Por caminos oscuros, tortuosos, peligrosos, poniendo nuestra vida en peligro, nuestra autoestima y nos pone en entredicho, hace que la gente sospeche de nuestras intenciones, pierdan la confianza en nosotros para luego trabajar duramente y asi poder recobrar todos estos dones con los que veníamos de serie, que se pierden por este deambular por los caminos.

Ay! Y es que Dios es sabio. Como no iba a serlo? Si es Dios! Y como se dice: "aprieta, pero no estrangula". Asi que todas estas malas experiencias que le suceden a uno, son, ni mas, ni menos, que experiencias de la vida, enseñanzas impartidas por esta universidad, problemas que debemos resolver si queremos hacernos mas fuertes, mas sabios y mejores personas. Quien se quede atascado en un camino de la vida, tendrá una nueva oportunidad, mas adelante, o en la próxima vida.

Porque Dios, además de sabio, es bueno. Como no iba a serlo? Si es Dios! Y nos quiere. Nosotros, como hijos suyos, tenemos que aprender a amarlo como El nos ama. Y esto se hace, con el corazón, con la cabeza, con los pies, y con cada una de las células de nuestro cuerpo. Aprender a amar a nuestros hermanos, es un buen comienzo, o un buen final. Hacer cada una de las cosas y tareas, siguiendo el dictado de nuestra conciencia. Porque el que hace caso a su conciencia, seguramente dormirá mucho mas tranquilo que el que no lo hace. Que las cosas son mucho mas sencillas de lo que pretendemos. Nos complicamos las cosas, nosotros solos, y salir de esas complicaciones, desatar esos nudos que creamos, es lo que hace que seamos mas fuertes, mas sabios y mejores personas.

Hay muchas personas, que dicen, si existiera Dios, no permitiría que le sucedieran todas las cosas malas que les ocurren, que no habría asesinos, ni gente asesinada, ni catástrofes, ni atentados. Yo pienso que cualquier cosa que nos ocurra, que se nos escape de las manos, por muy mala que sea, no debemos dejar que nos influya en nuestra relación con Dios, ni debemos echarle las culpas a causa de nuestra frustración y nuestra ira. Porque todo, todo, hasta lo mas malo que nos puede suceder, tiene una razón de ser. Hay una enseñanza oculta detrás de cada catástrofe, detrás de cada asesinato, de cada atentado, aunque mueran personas inocentes. Siempre hay algo fuera de nuestro entendimiento, que en cuestión de tiempo, llegaremos a entender, y nos hará mas fuertes, mas sabios y mejores personas.

Hay, también, que saber que Dios esta ahí, no solo para contemplar su creación, en modo pasivo. Hay que aprender a pedir a Dios. Rezando, meditando o hablando con El en nuestros pensamientos. Porque nos escucha, y lo que le pidamos, nos sera dado en su justa medida y de la mejor forma, para que podamos digerirlo y que nos haga bien en nuestras vidas.

No se trata de pedirle deseos al genio de la lámpara mágica, que siempre se cumplen al momento y siempre nos traen algún que otro problema. Dios nos concede los deseos que le pidamos, y, como he dicho, nos los da en su justa medida, para que no se nos atraganten, como los deseos que se le piden al genio de la lámpara.

Aprende a pedir a Dios, que te lo concederá. Y aprende a usar tu corazón.

Con los mejores deseos,
Juan Montoya Lopez

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