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sábado, 13 de febrero de 2016

Arte Emergente


ARTE EMERGENTE

Me puedo hacer una idea de lo que es el arte, del mismo modo que cualquiera puede hacerse su propia idea sobre el asunto. No obstante, para no caer en ambigüedades y más, tratándose de un término tan abstracto como éste, he dejado el trabajo a los profesionales de las palabras, de las palabras en castellano, en este caso. Me he consultado el diccionario de la Real Academia Española de La Lengua y me he encontrado con una lista muy, muy larga sobre el significado de la palabra “arte”. 


arte.
(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).
1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.
2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Habiendo leído todas las definiciones, he decidido quedarme con las dos primeras. Siendo la segunda, la más acertada para el contexto en el que estamos. Aunque sin la primera, sin la virtud, disposición y habilidad para hacer algo, en este caso, redundando, arte, sería muy difícil que un artista lo genere, si no tiene la virtud, la disposición y la habilidad. Estamos hablando de aquellas personas que nacen con dotes artísticas, pero que, además, tienen el empuje de crear, pues sin ese empuje, sin esa disposición, estamos hablando de un artista, con potencial, desaprovechado, como un objeto inanimado. Del mismo modo que una gran piedra, yacente en el suelo, posee una gran energía potencial, pero no deja de ser una piedra si esta no es movida o alterada para que genere esa energía que lleva dentro de si.

Por tanto, un artista es, se nace, se lleva dentro, como hay cientos de personas en este mundo que son grandes artistas, y mueren sin que esta sociedad jamás llegue a conocerlos. Ni tras su muerte, ni jamás de los jamases. Gente con grandes dotes que pasan desapercibidas para los medios, para el mundo de la prensa rosa del arte, las televisiones, los libros de arte o las galerías y demás círculos artísticos. Personas que ni tan siquiera son reconocidas por las personas de su entorno. Artistas que mueren en el más puro anonimato y desaparecen sin dejar huella, ni obra, ni rastro alguno. 


¿Es más artista aquél que es reconocido por esta sociedad podrida de locura, de ansias de dinero, fama y propaganda que este del que estoy hablando?

¿Quién decide esto?

¿Los galeristas? 


Que se lo digan a Vincent Van Gogh cuyo hermano era galerista y se codeaba con aquellos artistas reconocidos de su época. ¿Vendió a caso algún cuadro el señor Van Gogh en vida? ¿Fue por causalidad reconocido? Ni por la sociedad de su época, ni por los galeristas, ni por su hermano, que como he dicho, era galerista y enviaba a su querido hermano Vincent dinero y pinturas para poder subsistir y que dedicara su tiempo pintando para apaciguar su esquizofrenia.

¿De qué le sirvió a Van Gogh ser reconocido tras su muerte?

Tuvo una vida llena de tormento y desesperación. Su muerte fue igualmente trágica. Un día, un tipo ve un cuadro del señor Van Gogh colgado en una pared, y dice que es muy bueno. Entonces, y a partir de ese día, Van Gogh es lo que es hoy, uno de los grandes genios de su época. 

¿Cuanta más gente habrá, ha habido y hay como Vincent Van Gogh que han desaparecido de la faz de La Tierra y ni siquiera han sido reconocidos? ¿Donde está su obra?


Puede que en la basura, quemada, hecha cenizas u olvidada en alguna parte del mundo. 

Quizás desecha con el pasar de los años que todo lo borran.

Por ello, artista emergente es un término odioso, al menos para mí. Porque el artista nace, y muere como artista. 


Emergente es, según el diccionario: 


emergente.
(Del ant. part. act. de emerger).
1. adj. Que emerge.
2. adj. Que nace, sale y tiene principio de otra cosa.

emerger.
(Del lat. emergĕre).


1. intr. Brotar, salir a la superficie del agua u otro líquido. U. t. en sent. fig.

Por tanto, artista emergente es el que emerge, el que comienza a ver la luz, o a ser reconocido por esta sociedad.

Insisto que el artista reconocido, no por ello debe ni tiene que ser mejor que el desconocido. Y al revés tampoco. La diferencia entre uno y otro, es simple y llanamente, que el conjunto aborregado de esta sociedad, da su balido de conformidad, reconociendo a este artista como un artista de renombre.

El sueño de muchos artistas es emerger de esa oscuridad, para codearse con otros artistas más importantes, salir en el papel couché, y como no, ganar el
tan merecido dinero por sus obras. Si sube el caché del artista, mejor. Más riquezas y mejor vida para él o ella, o el grupo de artistas.

Esta debería ser una sociedad que mimara a sus artistas, pues al fin y al cabo, son quien hacen que las personas del futuro se hagan una idea de cómo era la sociedad del pasado. Y son los que hacen que una sociedad se identifique, mediante lo que representan en sus obras, representando en sus obras aquello que identifica la sociedad en la que viven.
Artista emergente, es por tanto, aquél que emerge del fluido maternal del agujero en el que vive, para darse a conocer en sociedad. Son todos aquellos artistas, jóvenes, principalmente, salidos de las facultades de Bellas Artes. Aunque carrera de artista, no existe que yo sepa. Del mismo modo que no hay carrera para corredor de bolsa y tantos otros oficios, que se llevan en la sangre, ejecutándolos de forma espontánea.

Artista emergente es como el gerente de una pequeña empresa, que comienza a crecer y a hacerse más y más grande, contratando a más y más empleados, generando cada vez más y más beneficios.

Somos todos los que nos dedicamos a ello, artistas, hasta que emergemos, para comenzar con un nacimiento, después de llevar varios años de gestación y darnos a conocer al resto de nuestra familia de artistas, que son el resto de artistas consagrados del mundo.

Juan Montoya López

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